pokemon-go

Los millenials son auténticos fans de Pokemon Go, un nuevo juego que acumula millones de descargas en apenas unas semanas de vida. El problema principal es que muchos usuarios no solo juegan en sus ratos de ocio, sino que pasan largar horas en la oficina buscando simpáticos monstruitos del mundo virtual.

Lo cierto es que los expertos en productividad están asustados, aunque no solo por el Pokemon Go, también se alarman por un sinfín de aplicaciones para el móvil como Happn, Job Today o las redes sociales que tantos años llevan acompañándonos.

Los superiores tienen que poner algunos límites pero tampoco es la mano dura lo rs_600x600-160712130722-600_PokeGo-más recomendable. Que un empleado juegue con su teléfono móvil en horas de trabajo no es asumible, pero tampoco hay que restringir de manera drástica el uso del celular.

A continuación vamos a enumerar los 3 consejos que aporta Jesús Eduardo Alvarez, experto en capital humano.

1- Organizar el tiempo por objetivos. Poner objetivos que tengan que ser cumplidos en unas horas puede sonar estresante pero restringirá el uso del teléfono móvil de manera drástica. Los empleados necesitarán todos los minutos que tienen por delante para cumplir el plazo impuesto para ese proyecto en particular. Sin embargo, es importante recalcar que tiene que ser un objetivo que se adapte a las capacidades del individuo y que sea realizable.

2- Quiet hours. Un buen método es imponer 3 horas de alta concentración, seguidas de un trabajo más relajado a lo largo de la jornada. Durante esas tres horas seguidas la concentración será máxima y no se utilizará el teléfono móvil.

3- No restringir las redes sociales. Esta medida solo genera mal ambiente y mala imagen para la empresa. Lo mejor es establecer límites pero que si el trabajador quiere usar las redes en su descanso pueda hacerlo con total libertad.

 

[Total: 0   Promedio: 0/5]

¿Te ha gustado este artículo? Ayúdanos a difundirlo compartiéndolo en tus redes sociales y sigue atento a las novedades en nuestro blog, en facebook y twitter.

¡Muchas gracias por compartirlo!

Sobre El Autor

Artículos Relacionados